Esta manualidad requiere un poco de técnica y paciencia, pero el resultado vale la pena. A mí personalmente siempre me han gustado ese tipo de copas que parecen vidrieras, así que cogí unas copas que tenia por casa y decidí pintarlas.
Para esta manualidad necesitaremos:
- copas
- pintura para cristal
- tubo de pintura de relieve
- pinceles
- servilleta o papel de cocina
Empezaremos poniendo la servilleta o el papel de cocina dentro de la copa para que nos sea más fácil poderla pintar ya que al ser transparente puede ser un poco complicado. Con el tubo de pintura de relieve marcamos nuestro diseño (podemos hacernos una plantilla en un folio y ponerlo por dentro de la copa para copiarlo). El mío es bastante sencillo así que lo hice a mano.
Una vez dibujado el diseño, tenemos que dejarlo secar. Dependerá del tipo de pintura y la marca, pero dos horas suelen ser suficientes. Una vez seco el contorno ya podemos empezar a pintar con los colores que más nos gusten.
Siempre hay que tener en cuenta que entre capa y capa hay que ir dejando secar y hay que tener mucho cuidado porque la pintura para vidrio es bastante liquida y suele gotear si se pone mucha cantidad.
Si esto nos pasa podemos limpiarlo con un trozo de papel de cocina o con un trapo de algodón húmedo.
Iremos aplicando todos los colores poco a poco a medida de que vayan secando y dejaremos secar las copas completamente. ¡Ya tenemos listas nuestras copas personalizadas!
IMPORTANTE: Las copas pintadas a mano con este tipo de pintura no es recomendable meterlas en el lavavajillas, lo mejor es lavarlas a mano sin frotar demasiado por la zona pintada.
ESPERO QUE OS GUSTE!

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